Se considera la perspectiva de género como una metodología transversal y fundamental en la intervención psicológica con mujeres.


  Es esencial trabajar la visibilización de los roles, estereotipos, relaciones de desigualdad, mitos, discriminación y otro tipo de consecuencias psicosociales derivadas del género.


   Por otro lado, realizar una intervención psicológica con perspectiva de género permite dotar a la mujer del empoderamiento suficiente y necesario, para que se sienta protagonista de su recuperación, tomando un papel activo y generando un incremento de su autonomía y autoestima.